sábado, 15 de abril de 2017

Semana de Pasión





Viernes Santo.

01:00

Me tumbo en la cama a dedicarle algo de tiempo al blog. A mi, en definitiva. 

Semana de Pasión la que estamos viviendo estos días. 

Semana Santa. 

Santa Semana. 

Parece un juego de palabras, pero si una sabe lo que es esta semana y lo que representa, ya no parece tanto juego. 

Jesús vivió voluntariamente un calvario y pagó con ello por los pecados de todos nosotros.

En este blog se han vivido muchos calvarios físicos y psicológicos también. 

No es una blasfemia decir que acá hemos vivido también nuestras cosillas.

No lo es porque Dios siente misericordia por los enfermos y este blog va de eso, de enfermas de cáncer de mama. 

No lo es porque además ni por asomo nuestro calvario ha salvado a nadie. 

Hay nuevos avances en la lucha contra el cáncer, pero sigue habiendo nuevos casos... y algunos tan cercanos que, joder, duelen. 

Mi marido se enfada conmigo cuando digo que no le deseo mal a nadie, pero hay personas que caen enfermas de cáncer de mama y no se lo merecen porque son tan buenas, tan buenas que... vaya, que no se lo merecen!!!

Él se enfada porque parece que con lo que digo yo no estuviera en esa categoría y, por tanto, me lo hubiera merecido. 

No es esa la intención de mi comentario, pero yo siento que si a alguien le deben pasar estas cosas debe ser a mi o alguien como yo... que vive la enfermedad como quien carga con un saco papas. 

No sé si me explico adecuadamente. 

Hace unas semanas una bellísima mujer recibió su diagnóstico de cáncer y ya está en tratamiento. En este caso es una amiga que, rompiéndome el corazón, se ha convertido en una oncoamiga, desgraciadamente. 

Es curioso como la vida de dos personas se cruza y cuando pasa el tiempo una se da cuenta de por qué. 

La primera vez que conocía a Clara yo iba con mi pañuelo. 

Ella jamás había visto mi pelo y la primera vez que lo vio era gris y lucía como un cepillo. 

Recibí su apoyo y su cariño durante tantos meses de angustia y dolor... 

Y Clara es de esas personas que se quedan ahí en tu corazón para siempre. 

Ahora la vida nos ha dado un motivo para pensar por qué nos cruzamos... 

Lo único bueno de haber tenido cáncer de mama es que le sirves a alguien en el peor momento de su vida. Yo tengo ese superpoder. O me gusta creer que lo tengo. 

No me gustaría tenerlo, pero ahí está. 

Desgraciadamente, el cáncer de mama no es algo que tienes y luego al curarte desaparece de tu vida. 

No.

Hay un antes y un después en tu vida. 

Tu vida antes del cáncer. 

Tu vida después del cáncer. 

No es mejor ni peor. Sólo es distinta. 

Clara no necesita ahora saber esto, sólo necesita saber que yo estoy ahí y sigo en este mundo. Casi 4 años después de... "tienes 2 carcinomas". 

Lo demás irá descubriéndolo. 

¿Sabes Clara? Lo bueno es que al final acabarás descubriendo que eres más fuerte de lo que creías, que eres capaz de reírte de algo que jamás habrías pensado, que cada día eres más tolerante contigo misma,... y que sentir el agua sobre tu cabeza cuando ya no tienes un pelo es un tratamiento "alternativo" y necesario para curar tu alma durante estas Semanas de Pasión que te quedan. 

Un corazón grande no entiende del dolor que causa una quimioterapia... estás a salvo porque el tuyo es enorme!!!

Se te quiere amiga. 

Recuerda siempre que #sisepuede



jueves, 16 de marzo de 2017

Oportunidad




No hay nada como comenzar algo nuevo... como tener una nueva oportunidad. 

Cuando menos te lo esperas, es verdad (que sí) que surge una oportunidad. 

Quizás no se presenta de la manera que habías pensado, ni es lo que habías soñado. 
Quizás hasta te cuesta el dinero... pero, insisto, no hay nada como comenzar algo nuevo.

Este año 2017 me ha traído un curro, pero no un curro cualquiera. Uno malpagado y que me va a suponer mucho esfuerzo, pero que me permite hacer lo que siempre he querido hacer... 

...DAR CLASES EN LA UNIVERSIDAD. 

Bien es cierto que es en Córdoba, bien es cierto que tengo que madrugar mucho, bien es cierto que cobro poco, pero ya tengo caras de alumnos que recuerdo y voy conociendo sus nombres... e intento ser esa profe que siempre quise tener. 

Si he tenido poco tiempo este año para compartir con vosotr@s, ahora voy a tener algo menos, pero sé que os alegráis, sobre todo mis oncoamigas... porque al igual que yo he sentido como propios lo bueno que la vida os traía, sé que el hecho de que después de casi 4 años de mi diagnóstico, siga bien, siga ilusionada y siga con energía para llevar el máster, el TFM, las prácticas, las clases en Rabanales y los trayectos en coche... os da energías para el día a día, os mantendrá fuertes y animadas porque pronto os tocará a vosotras. 

Pronto la vida continuará y vosotras con ella... y yo con vosotras!!!

El 2017 va a ser un gran año... lo veo. 


sábado, 4 de marzo de 2017

Confianza



No hay nada como una tarde de lluvia para sentarse delante del ordenador y reunirme con vosotras. 

De nuevo llegó el fin de semana y de nuevo tocó que lloviera, pero esta vez el viento se apuntó a la fiesta. Sigo teniendo que hacer mil trabajos para acabar el máster... 

...no sé cómo lo haré, pero hoy he decidido confiar en mi

Nunca lo he hablado, pero una de las peores cosas que te arrebata el cáncer de mama es la confianza en ti misma. Y si ya tenías poca, dala por perdida, aunque no para siempre. 

Además de unas tetas, el cáncer de mama se llevó parte de mi autoconfianza. Así que, es extraño porque en principio sabes que puedes con todo, ¿no vas a poder después de todo lo que has pasado? 

Pero este todo hace más bien referencia a la parte física y también emocional: 

Has estado físicamente tocando fondo, pero día tras día te has superado. 
Has estado emocionalmente destrozada, pero día a día has pegado los trocitos y has construido un nuevo corazón que tal vez late mucho más fuerte que antes.

Pero...

Normalmente con un diagnóstico de cáncer viene una baja laboral larga... que viene acompañada por un letargo en nuevas actividades, desde un nuevo trabajo, hasta aprender un nuevo hobby, pasando por hacer nuevas amistades. La vida se para y estas cosas también. 

Pasa un año o más y tú has dejado de tener ciertas habilidades... Antes se te daba bien... no sé, socializar... ahora, ni te apetece. Antes lo mismo se te daba bien recordar y asociar ideas, pues tras la quimio eres más lenta que el caballo del malo,... Podría seguir así, poniendo mil ejemplos, pero seguro que tú me estás entendiendo. 

Yo, que soy la que escribo sobre confianza, he perdido mucha autoconfianza... La desconexión con el mundo, no sólo laboral, te hace sentirte pequeñita, muy pequeñita... y te planteas muchas veces, ¿qué se hacer yo en esta vida? O mejor dicho, ¿ahora que puedo hacer yo? Porque te sientes distinta... así que no sabes si puedes responder igual que antes ante las mismas actividades. 

Yo he vuelto a estudiar y ha sido, sobre todo al principio, complicado. Creía que no estaba al nivel. Me planteaba cosas como: 

- muy mayor con respecto al resto.
- no me concentro como antes. 
- ¡¡¡uff!!! Demasiadas tareas y no sé ni por donde empezar. 
- tarea entregada... ¿estará bien? ¿Cumpliré los objetivos de la tarea?
- ...

Antes del cáncer, JAMÁS, me habría planteado esto. Sabía que podía y punto. 

Ya estoy casi acabando el máster y ¿sabéis?, HE PODIDO. Al mismo nivel que los demás... y lo que más me ha gustado, he aprendido mucho de otras personas y creo que he enseñado cosas a los demás. 

A veces crees que la vida te va llevando sin ton ni son, pero todo sirve para algo. Puede que no acabe siendo docente o puede que acabe siendo docente antes de lo que me creo... pero haber estudiado este máster (máster en profesorado de ESO y FP, por si no lo había dicho) y coincidir con tantos compañeros y profesores me ha abierto la mente y me ha permitido decir:

-¡Eh! Tú eres una más en el grupo, tontaina.  

Ahora toca enfrentarse a nuevos retos... pero creo que haber dado un paso en algo que me asustaba al principio me permite ser un poquito más confiada y recordar que todo se puede si se intenta


Lo bueno es que antes pensaba que lo importante era llegar, pero ahora no me importa fracasar, si lo que intenté lo hice motivada e ilusionada. 

En el camino se aprenden tantas cosas como cruzando la meta. 

He aprendido también, pero esta vez gracias al cáncer de mama, que los pasitos que da una, los damos todas. Los éxitos de alguna, son también tuyos. No sólo vamos a compartir la pérdida. 

Después de tanto gris de estos últimos meses, hoy lo veo todo un poquito más rosa... 

...Es lo que tienen los días de lluvia...
...que al final siempre sale el sol...