viernes, 19 de septiembre de 2014

¿Qué es optimismo?



Hace unos días, releyendo algunas entradas anteriores, me di cuenta de que he dejado un poco de lado hablar sobre el optimismo en sí mismo. Es verdad que lo que escribo refleja que soy una persona positiva y confío en mostrar que el optimismo habita en mí y ser así me ha ayudado mucho a mantenerme cuerda en los momentos más difíciles que una mujer puede pasar.

En estos días de lluvia y tormenta que nos adelantan la llegada del otoño, podemos caer en la melancolía y la tristeza. “Se acabó lo bueno”, pero yo añado, se acabó lo bueno, pero del verano. Por eso creo que es buen momento para escribir sobre qué es el optimismo y, especialmente, hacer ver que SÍ SE PUEDE aprender a ser optimista.

Pues bien, si alguno busca la definición de optimista en Mr. Google, una de las que más me gusta a mí es la siguiente: 

"Una persona optimista es aquella que siempre encuentra en la desdicha posibilidades para superarse"

Solemos confundir lo que es optimismo con ser un ingenuo. No se trata de ver todo de color de rosas y pensar que todo todito todo te va a ir bien y va a salir estupendamente, que nunca vas a sentir dolor, ni pena y que la desgracia nunca caerá sobre ti. Tampoco es que el optimista se alegre de caer en desgracia. Ni mucho menos. De hecho, si eres de los que piensa que eso es el optimismo, no me extrañaría que no lograses ser feliz nunca.

Yo he aprendido a ser optimista y a confiar en que todo irá bien... con esfuerzo, con sacrificio, con tenacidad, con paciencia, con convicción,... Es un trabajo continuo. En grande... ES UN TRABAJO. Por eso, ser optimista se aprende, igual que uno aprende a montar en bicicleta o a nadar. Uno se cae, pero se levanta y sigue intentándolo. Uno traga agua y pasa un mal rato, pero sigue intentándolo. No tienes que ser el mejor, ni el más rápido, sólo sabes que debes seguir intentándolo.

Yo soy optimista y eso para mí significa que tengo las herramientas emocionales necesarias para enfrentarme ante cualquier dificultad que se me presente en el camino. Vaya que si las tengo!!!! Pero, a ver, me lo he tenido que currar a golpe de quimio y mastectomía. 

¿Qué hace falta para ser optimista?.....  Ganas

Exacto, para ser positivo y luchar por la felicidad, lo primero y principal que hay que tener es ganas. Da igual el millón de veces que te diga alguien que te animes, que todo va a ir bien, que de todo se sale,… si el primero que no tiene ninguna intención de salir de ese pozo de negatividad eres tú.

¿Cómo ser optimista cuando tienes cáncer de mama?.... Ganas y supervivencia.

El cáncer puede llevarte por delante, no le quise dar facilidades. Así que si yo pude, ¿por qué no ibas a poder tú?

Como antes he dicho, para conseguirlo hay que tener ganas, sí, pero luego hay que realizar un trabajo continuo. Sabes tan bien como yo qué es la perseverancia, pues vamos a practicarla no? Ser perseverante te hará no desfallecer al primer contratiempo. Te hará encontrar soluciones cuando parezca imposible encontrarlas. De hecho, te hace ver que en tus manos está encontrar soluciones, porque muchas veces nos cuesta mantener la fe y ser felices porque creemos en que dependemos de la divina providencia y, lo lamento, pero es que no es así.

¿Cómo se logra ser optimista?

Me enseñaron al inicio de la enfermedad a repetir todos los días pensamientos positivos que mantuvieran alta mi motivación en la vida:


Sonríe. Ama. Ríe. Celebra las pequeñas cosas. Sueña sin miedo. La vida es un regalo. Lleva siempre una sonrisa en el bolsillo. Se fuerte. Esperanza. No te rindas nunca.

Y lo hice. Y lo hago todos los días. Todos. Y a veces decía, sonríe??? Cómo? Pero funciona. En serio.
Después han llegado otros ejercicios: todos los días planteo mi vida con el fin de disfrutar cada momento. Todos los días me digo, esto no lo voy a retrasar más. Todos los días abro la agenda y la lleno de cosas por hacer. Todos los días busco tiempo para mí, para hacer algo que me haga sentir bien. Todos los días le digo a mi marido que lo quiero. Todos los días llamo a mi madre… y le digo que la quiero.

Yo ahora me dirijo a ti que no sabes cómo ser positiva con un tumor en tu pecho o recuperándote de uno. Cree en ti, puedes ser feliz. Cree en los demás. Deja que te hagan feliz. Aparta de ti todo lo que te reste energía, porque la necesitas toda para curarte, pero también para vivir feliz. No tienes garantizado nada en esta enfermedad. Sólo piensa que puedes curarte y que de todas las secuelas, saldrás airosa. Habrá muchos días en los que fracasarás porque el camino es duro y una no es de piedra. Ánimo.

Ayer leí una entrevista a Daniel Stix, un chico que nació con cáncer y que como consecuencia no puede caminar, pero 17 años después ha logrado ser todo un campeón deportivo y, lo más importante, se considera más feliz que otros chicos de su edad.  Me quedé con el titular de la entrevista: “La vida no es fácil, pero es bella”. 
 No creo que haya mejor ejemplo de optimismo: ser consciente de las dificultades, no engañarse en una falsa realidad que asegure una vida fácil, tener razones para vivir, vivir alegre y es más, contagiar esa alegría y este optimismo a los que te rodean. 
 Ahora es tu turno. No esperes a tener cáncer de mama para ser feliz. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario