miércoles, 17 de septiembre de 2014

Hola amiga...

Hola amiga... Hoy va por tí.


No nos conocemos, aunque sé cómo eres...y sobre todo, sé cómo te sientes. 
Miedo. Esperanza. Incertidumbre. 
Ilusión. Tristeza. Alegría. Satisfacción. 
Coraje.

Un día te sentaste en la consulta de un ginecólogo y te dijo eso de "lo siento, pero tienes cáncer de mama". Un día hace unos meses te sentaste en una sala rodeada de desconocidos y te empezaron a envenenar. Aunque no lo sepas, ese día iniciaste un camino que te llevará a la felicidad.

Yo hace meses inicié este proyecto con el objetivo de sacar de mi cabeza todo aquello que había acumulado durante los meses de quimio y tras la operación. Siempre tuve la esperanza de que mis palabras ayudaran a alguna chica que pasara o hubiera pasado por mi misma experiencia porque a mí otras chicas me ayudaron a pasar por cada una de las fases de la recuperación.

Sé que me lee mucha gente, amig@s que me conocen directamente o amig@s de estos amig@s... y es una sensación fantástica. Sé que en las Islas Canarias tengo un club de fans muy numeroso y por desgracia es en esta tierra, que tanto quiero, donde, tengo dos lectoras que saben lo que es el cáncer de mama. 

Hoy he podido contactar con una de ellas que me ha conmovido especialmente, porque sé que es joven y madre de unos niños preciosos... que se sentía en la flor de la vida y el puto cáncer se ha cruzado en su camino. 

Hola amiga.


Sé que eres fuerte. Sé que te está yendo bien esa quimio y ese tumor ya no es tan valiente. Tiene las horas contadas. No lo dudes, vas a poder con él. 

Aún te queda un camino largo, pero como bien dices, es cuestión de paciencia. Yo además te quiero decir que no es sólo paciencia lo que te hace falta, que es mucha. Te hará falta mucha fe en tí, en que eres capaz de superar el dolor, la angustia y el miedo. No sé si te servirá esto que te voy a decir, pero yo tengo mucha fe en tí porque sé que si yo pude, tú de sobra podrás y un día no muy lejano... gritarás eso de  SI SE PUEDE.

Recuerda en tus momentos más bajos que no estás sola... y que en la distancia tienes una amiga de tetas de goma que se siente muy feliz por poder darte la mano, aunque sea de forma vitual. 

Ojalá nadie más tuviera que pasar por un cáncer de mama, pero al menos tienes el consuelo de saber que hay más como tú y su vida tras el cáncer está llena de eso, de vida. Y eso es el regalo más grande que te pueden hacer.

Amiga Virginia... eres una campeona, no lo olvides.

Mi besín más gordo hoy es para tí.

Os dejo con una de las mejores canciones que nadie ha escrito... y lo sabéis!!!




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