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martes, 11 de agosto de 2015

Dudando...

Está acabada. Lista. La entrada de dudas. Al menos, la 1ª (con vuestras primeras 10 oncodudas).



ONCODUDAS...
  1. ¿Las biopsias son peligrosas? Las biopsias no son peligrosas. Cuando leí esta duda no sabía muy bien a qué te referías. Estaba preparada para que me preguntara alguien si dolía o no, pero no que alguien se planteara si era peligrosa. Así que, cuando me la hice, ni me lo planteé. Y ahora, me he informado y no existe riesgo de que las células tumorales escapen de la localización por culpa del pinchazo y la herida causada. 
  2. Nos has contado qué pruebas te hicieron para diagnosticar tu cáncer de mama, pero no nos cuentas qué pruebas te hacen para las revisiones? ¿Te hacen mamografías? Es verdad, no hablo mucho de las revisiones. Os cuento que las he superado, pero no cuento gran cosa. Pues bien, mi oncólogo me manda cada 4 meses (casi siempre) 3 cositas: una analítica supercompleta, una ecografía abdominal y una radiografía de tórax. El cirujano de mama, que ya me ve cada 6 meses, me suele mandar una ecografía de las cicatrices de la mastectomía y, a la vez, de las axilas, para vigilar mis ganglios. Incluso en la axila izquierda, en la que ya no tengo. Alguna vez me ha mandado una resonancia de mamas. Así que no, no me hacen mamografías. No tendría sentido. La ginecóloga siempre me hace una ecografía transvaginal rutinaria para evaluar el grosor de mi endometrio y bueno, ver que todo está bien. El tamoxifeno me obliga a tener 2 citas anuales con la ginecóloga. Prevenir antes que curar. Además, alguna vez me han mandado un análisis de sangre para ver mis niveles hormonales (estrógenos y progesterona). Aunque no tengo la regla desde hace... puafff... 2 años, mis ovarios mantenían su actividad y desgraciadamente, mis niveles estrogénicos han sido muy elevados el primer año desde la operación. Por eso, actualmente me pincho Zoladex trimestral. Todo esto hace que haya que vigilarme al menos 2 veces al año. Creo que ya no hay más pruebas rutnarias. Luego, siempre surgen algunas más, dependiendo de los resultados de éstas. Ah!!! El cirujano plástico no me manda nada, sólo me ve las tetas y me dice, "están estupendas. Una reconstrucción exitosa. Ojalá a todas les dijeran eso. No voy a ser frívola, pero el resultado que obtengas de las manos del plástico influyen muchísimo en la recuperación... y en superar estos años de pruebas y de miedos. 
  3. ¿Cómo te sientes cuando acaba la quimio? No sé muy bien cómo describirlo. Agotada. Exhausta. Pero feliz. Poco a poco te vas recuperando. Eso sí, mi experiencia me dice que al poco de acabar las sesiones de quimio, puedes sentirte aún más cansada, se te caen cejas y pestañas, que habían aguantado, tus defensas pueden bajar bastante... Es como tocar fondo para luego resurgir con fuerza. Sin hacer nada, te vas sintiendo mejor rápido. Si pones voluntad y comes bien y te animas a salir a la calle, a dar paseítos, aunque sean de abuela, la recuperación es más rápida. 
  4. ¿Cómo te diste cuenta? Tenía un bulto que aparecía y desaparecía con la menstruación. Pero un día ya no desapareció. Además, mi pezón empezó a retraerse y mi pecho cambió de forma ligeramente, aunque yo no lo aprecié hasta el final. No lo ví venir o no quise verlo venir. 
  5. ¿Qué ha sido lo peor que has vivido? ¿El momento más duro? El cáncer de mama trae consigo recuerdos tremendamente amargos y no sólo a mí. Mis familiares y seres queridos seguro podrían hacer una lista y sería muy distinta a la mía. Yo recuerdo muchos malos recuerdos: el período inicial de pruebas para el diagnóstico. Todos os médicos van preparándote , pero hasta el informe patológico nadie se moja. Así que me agarraba a un clavo ardiendo para pensar que no era nada, pero también me angustiaba por la incertidumbre y creía que iba a morir en poco tiempo porque pensaba que el cáncer llevaba en mi cuerpo demasiado tiempo y me habría invadido. Angustioso. Contárselo a mis padres. A mi hermana. A mis amigas. También recuerdo fatal el tiempo en el hospital cuando tuve neutropenia. Me encontraba fatal. Sentía terribles dolores. Tuve miedo. Otro mal momento que siempre cuento es cuando me desperté al día siguiente de la mastectomía y sentí que todo había sido un sueño, para darme cuenta automáticamente que no, que estaba encorsetada y que no tenía tetas. Fue tan cruel esa sensación. La he repetido algunas veces. Sin embargo, si tengo que decir el peor momento que he vivido... fue mi primera ducha tras la mastectomía. Unos 15 ó 20 días después. Dolorida. Inmóvil. Vulnerable. Ya me había visto la cicatriz. Eso no me horrorizaba. Me horrorizaba sentirme tan incapaz en ese momento. En fin. Ya pasó.
  6. ¿El pensamiento más negativo que hayas tenido durante estos años relacionado con el cáncer de mama? Qué habrá sido de mis tetas.
  7. ¿Cuál ha sido el momento que has vivido en el que te has sorprendido a tí misma, con tu actitud? Aún me sorprendo a mí misma. Jamás pensé que podría pasar por esto y que mi vida no se iba a joder para siempre. Vivo feliz y plenamente. El cáncer no ha ganado esa batalla.
  8. ¿La mayor decepción? Me hubiera gustado recibir otro trato de muchas personas a las que tengo un gran aprecio. A pesar de algún que otro palo, en el fondo no estoy tan decepcionada. En muchos casos, se veía venir. Seguramente, de mí también pueden decir lo mismo en otras circunstancias. Sin embargo, hoy me estoy acordando de una "decepción" de la especie humana, porque no eramos ni conocidas, sólo una amiga de una que antes era amiga mía. Digo decepción de la especie humana porque esta chica se volcó conmigo, supercariñosa, sin conocernos. Tengo delante una carta que me escribió en la que me daba ánimos y me decía lo valiente que era, que era la mejor, hasta que me quería. Lo cual a mí siempre me ha sorprendido. Su amiga me decepcionó y por lo visto... eso hizo que yo ni fuera tan valiente, ni tan maja, ni tan luchadora... Y desde luego, no me quiere ya nada. Le escribí un guasap para decirle que aunque su amiga y yo ya no estuviéramos bien, a ella le agradecía su apoyo. Y fui sincera. Muy sincera. Directamente me bloqueó. Luego, por lo visto he pasado a estar al nivel de "cucarachas y malas hierbas". El cáncer trae consigo estas chorradas. Gente que se vuelve loca por el rosa y cree que toda tú eres rosa y eres tan dulce como una nubecita. No. El cáncer no te hace santa ni te hace tener una paciencia infinita ante desplantes y bipolaridades. Vaya...lo mismo soy yo la que os está decepcionando. :)
  9. En relación con lo anterior, ¿qué espera oír una enferma de cáncer? ¿qué actitud debe tomar el entorno de la paciente? ¿Cómo acertar? Es verdad que he explicado qué no decir, en el fondo, para acertar a tratarnos a las enfermas de cáncer. Lo demás creo que es empatía. Hay gente que sabe qué decir y te alivia enormemente sentir el calor de sus palabras o de una simple mirada de cariño. Hay otras personas, que lo intentan con frases hechas y desde el corazón, se les agradece. Siempre os digo que un enfermo de cáncer necesita hablar. Exteriorizar su angustia. Hacerla verbal, la convierte en real y, sobre todo, manejable. Después de leer esta pregunta me he planteado qué esperaba yo oír... y si quieres que te diga, no lo sé aún. Sé que quería que me trataran con normalidad, pero siendo algo condescendientes. No podía estar a la altura en muchas ocasiones, ni física ni mentalmente. Necesitaba un guasap. No sé. Mi amiga Ana Belén es de esas personas que saben siempre qué decir y acertar. Ella podría contestar a esta duda. Ella sabía en qué momento decirme, da el paso. "Córtate el pelo. Aprovecha esta tarde en la cura y mírate la cicatriz, no lo dejes para más adelante. Me decía no seas dura contigo mismo. Descansa. No tengas prisa. Poco a poco." Ana Belén se merece un monumento rosa... muyyyyyy rosa. Para no dejar sin contestar la pregunta, te diría que siempre se acierta con un acercamiento. Con una llamada. Con un mensaje. Con un, cuando te apetezca y puedas, y te sientas mejor... (porque tú sabes que detrás de un "me encuentro bien" hay un gran malestar generalizado en la enferma de cáncer). SINCERIDAD. Hay gente que al enterarse que tienes cáncer se ve en la obligación de decirte algo, aunque haga mil años que no te habla. No hace falta, si no sientes un especial cariño por esa persona y desde luego, no le hables porque te sientes culpable de estar sana y de que ella se pueda morir. ERROR. Puedes acabar diciéndole "Bienvenida a la vida"... cuando ella cree que puede morirse. 
  10. ¿Cómo sientes tus nuevas tetas? Me encantó esta pregunta. Además, va bien con la pregunta anterior. Sinceridad. Si te interesa algo, no des rodeos. Sé que todo el mundo se pregunta esto. Yo me lo preguntaba cuando me enteraba que alguna famosa sufría una mastectomía. Pues mis nuevas tetas son redonditas y están altísimas. Esto que cualquier mujer desea, sobre todo al ir cumpliendo años e ir sufriendo la ley de la gravedad, se convierte en algo que en muchos casos quieres ocultar. Yo el año pasado me ocultaba más. Me planteaba a todas horas... se nota que no son de verdad. Este año, no sé si es que la inflamación es menor o ya me voy acostumbrando, me pongo mis escotes discretos de siempre, pero ya no creo que nadie se dé cuenta. Los pezones nuevos han quedado muy bien, "como botoncitos", como dice mi plástico. Qué mono es!!! Jejeje... Al principio, con tanta inflamación creía que nadie en dos metros se me podría acercar. Siempre están "alegres"... por si también te preguntabas eso. Pero ahora ya es más discreto todo. A mis nuevas tetas, les falta movilidad y, sobre todo, lo que más en falta echo, sensibilidad. No la he recuperado. No creo que se recupere. Noto más cosas cada vez, pero es un espejismo. Eso me entristece porque la falta de sensibilidad hace que sean unas extrañas. Bonitas, pero extrañas. Añoro mis tetas.
Gracias por vuestros emails. Desde el cariño os he contestado. Se han quedado unas pocas sin contestar, pero espero recibir más dudas y así, la entrada será de nuevo de 10. Seguid escribiéndome (anitagm1978@gmail.com

Feliz verano, que aún queda tiempo que disfrutar.


miércoles, 17 de septiembre de 2014

Hola amiga...

Hola amiga... Hoy va por tí.


No nos conocemos, aunque sé cómo eres...y sobre todo, sé cómo te sientes. 
Miedo. Esperanza. Incertidumbre. 
Ilusión. Tristeza. Alegría. Satisfacción. 
Coraje.

Un día te sentaste en la consulta de un ginecólogo y te dijo eso de "lo siento, pero tienes cáncer de mama". Un día hace unos meses te sentaste en una sala rodeada de desconocidos y te empezaron a envenenar. Aunque no lo sepas, ese día iniciaste un camino que te llevará a la felicidad.

Yo hace meses inicié este proyecto con el objetivo de sacar de mi cabeza todo aquello que había acumulado durante los meses de quimio y tras la operación. Siempre tuve la esperanza de que mis palabras ayudaran a alguna chica que pasara o hubiera pasado por mi misma experiencia porque a mí otras chicas me ayudaron a pasar por cada una de las fases de la recuperación.

Sé que me lee mucha gente, amig@s que me conocen directamente o amig@s de estos amig@s... y es una sensación fantástica. Sé que en las Islas Canarias tengo un club de fans muy numeroso y por desgracia es en esta tierra, que tanto quiero, donde, tengo dos lectoras que saben lo que es el cáncer de mama. 

Hoy he podido contactar con una de ellas que me ha conmovido especialmente, porque sé que es joven y madre de unos niños preciosos... que se sentía en la flor de la vida y el puto cáncer se ha cruzado en su camino. 

Hola amiga.


Sé que eres fuerte. Sé que te está yendo bien esa quimio y ese tumor ya no es tan valiente. Tiene las horas contadas. No lo dudes, vas a poder con él. 

Aún te queda un camino largo, pero como bien dices, es cuestión de paciencia. Yo además te quiero decir que no es sólo paciencia lo que te hace falta, que es mucha. Te hará falta mucha fe en tí, en que eres capaz de superar el dolor, la angustia y el miedo. No sé si te servirá esto que te voy a decir, pero yo tengo mucha fe en tí porque sé que si yo pude, tú de sobra podrás y un día no muy lejano... gritarás eso de  SI SE PUEDE.

Recuerda en tus momentos más bajos que no estás sola... y que en la distancia tienes una amiga de tetas de goma que se siente muy feliz por poder darte la mano, aunque sea de forma vitual. 

Ojalá nadie más tuviera que pasar por un cáncer de mama, pero al menos tienes el consuelo de saber que hay más como tú y su vida tras el cáncer está llena de eso, de vida. Y eso es el regalo más grande que te pueden hacer.

Amiga Virginia... eres una campeona, no lo olvides.

Mi besín más gordo hoy es para tí.

Os dejo con una de las mejores canciones que nadie ha escrito... y lo sabéis!!!