Mostrando entradas con la etiqueta Maternidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Maternidad. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de marzo de 2016

Maternidad y cáncer de mama



Ayer tuve mi revisión ginecológica semestral... que las que tomamos tamoxifeno tenemos que acudir 2 veces mínimo al año para que nos controlen nuestras cositas. 

Pues bien, desde ayer, llevo pensando que en estos años que llevo con el blog nunca le he dedicado una entrada a la maternidad. He hablado, he comentado, pero nunca un post exclusivo sobre la maternidad y el cáncer de mama.

Cuando entró el cáncer en mi vida, la doctora que me lo comunicó, que bien podría dedicarse mejor a otra especialidad y no a la patología de mama, tuvo muy poco tacto, no sólo en informarme sobre el cáncer que padecía, sino que me comunicó muy desafortunadamente que el tratamiento con quimio podría esterilizarme y que mejor me iba a una clínica a congelar mis óvulos. Yo creo que tenía que tener acciones en la clínica de reproducción asistida que me recomendó. 

Bueno, que me desvió. Ya otro día hablaré de la importancia de los buenos médicos y de los malos médicos. 

Si me habéis seguido desde el principio, es probable que sepáis que no tengo regla desde Julio de 2013. Mucha gente no sabe esto y cuando se lo explico se sorprende. Sí, la quimioterapia puede retirar la regla y a mí me la retiró. 

Esta retirada de menstruación es en mi caso una garantía de vida. Lo que son las cosas... Lo que nos permite a las mujeres dar vida, a mí, me puede "quitar" la mía. Lo pongo entre comillas porque es exagerado... No me va a matar la regla, pero tener estrógenos y actividad ovárica no me beneficia al ser mi tumor hormonodependiente.

Casi 5 meses después de la finalización de mi quimio, mi amiga la regla hizo amago de aparecer, pero al iniciar el tratamiento con tamoxifeno desapareció. 

Ser una mujer joven hizo que mis ovarios no se dieran por enterados y estuve el primer año de tratamiento con la dichosa pastillita estresada perdida porque me salían quistes ováricos y tenía los estrógenos elevadísimos. Lo que me valió para ser candidata a los banderillazos de Zoladex. 

Tamoxifeno+Zoladex= Menopausia reversible o castración química.

Eso sí, ser una mujer joven hace que esta situación sea reversible o temporal. Hay esperanza. Y siempre hay una solución a todos los problemas.

No es lo mismo que te diagnostiquen cáncer de mama con 24, con 34 o con 44... y tengas que tomar tamoxifeno 5 años. Si tienes 44 y tomas tamoxifeno, aumenta la probabilidad de que en esos 5 años, entres en menopausia (lo mismo algo antes de lo que te correspondía). Con 34, pues la probabilidad disminuye y con 24, lo mismo, te vuelve antes de acabar el tratamiento... Que la quimio te deje sin capacidad de producir óvulos, eso no sé la estadística, sé lo que me dijo la ginecóloga: 50%. 

Cuando digo que siempre hay una solución para todo, también la hay para la maternidad. Pero chicas, esto es como todo. Hay que aceptar que la vida te ha cambiado por el cáncer de mama y probablemente, la maternidad sea distinta a lo que hubiera sido si no hubieras tenido cáncer. 

Antes de iniciar los tratamientos de quimio, los médicos te ofrecen la posibilidad de congelar tus óvulos o preservar corteza ovárica, por si pierdes la capacidad de producir óvulos. 

Algunos sabréis que renuncié a esa posibilidad porque tener un tumor de 7 cm en la teta provoca que tu prioridad sea estar viva. Si no estás viva, no hay maternidad ni leches... Para mí fue muy duro tomar esa decisión, especialmente porque no estoy sola, estoy casada con una persona que especialmente adora a los niños. Y se le dan mejor que a muchos padres. 

Me aseguraron los médicos, el oncólogo concretamente, que no tenía riesgos para mí intentar la congelación de óvulos, mientras no lo retrasara mucho... pero entre unas cosas y otras, pasaron 15 días para poder iniciar el tratamiento y yo estaba angustiada por pensar que iba a someter a mi cuerpo a un esfuerzo hormonal antes de iniciar una batalla vital.

A fecha de hoy, no me arrepiento. 

Creo firmemente que la vida me dará la oportunidad de intentarlo. Y creo firmemente, que de una u otra manera, seré madre. 

Conozco muchísimos casos hoy en día de mujeres con problemas de fertilidad o de concepción. Sin cáncer de mama. Muchas de ellas lo viven con angustia. 

Yo creo que todo en la vida pasa por la aceptación. Ya lo sabéis. Lo he dicho muchas veces. Cuando uno acepta su situación, todo cambia. Y todo es posible. 

Mi madre ayer me comentó que había leído que cuando aceptas que has llegado a viejo, es cuando empiezas a sentirte joven.

Esto es lo mismo, si te centras en que tienes un problema y quieres ser madre a toda costa, vivirás un tratamiento in vitro o asistido con una ansiedad extrema que no favorece nada... ni quedarte embarazada, ni hacer un café con leche vaya. No serás feliz... ni madre.

Si aceptas que tienes un problema y que no hay nada que puedas hacer, es cuando confías en que otras personas pueden tener la solución o aprendes a tener la mente abierta a otras posibilidades. Y tal vez, seas madre, pero lo que sí serás es feliz. Por intentarlo. Por tener la opción de intentarlo. 

Cuando entiendes que has tenido cáncer de mama y que la vida es distinta a lo que sería sin haber pasado por esta enfermedad, te das cuenta que los tratamientos asistidos e in vitro, la donación de óvulos, la subrogación, la adopción, la acogida, ... son opciones realmente satisfactorias, no un drama. 

Y estar viva te permite decir... tengo opciones porque tengo esperanza. 

Ser madre significa amar por encima de tí misma... no tiene nada que ver con embarazos, placentas, lactancias, ni pañales. Qué no se nos mete en la mollera!!!

Ayer me decía la ginecóloga, más amablemente de lo que en ella es normal, que lo mejor para mí, ahora mismo es estar como estoy. Menopáusica perdía. 

Que después todo volverá a la tan deseada normalidad... a los 40. 

Sí, una edad estupenda. Sobre todo, porque llegar a los 40 ya es un éxito en tu vida. 

Así que, dejémonos de "se te va a pasar el arroz", de preguntar por "¿no tienes hijos?", de decir "Uy, Anne Igartiburu... con su edad",... 

En muchos casos, se dice sin maldad, pero en otros va toda la mala leche española de la frustración y el follar poco, con perdón por la ordinariez. 

Si las mujeres hemos avanzado en algo es en el control de la maternidad... decidir es uno de los mayores derechos que se pueden tener. 


Yo, aunque el cáncer de mama me forzó a tomar una decisión, también decidí. Y decidí esperar y estudiar las opciones que tenga cuando mi oncólogo me de el visto bueno.

Hay mujeres que no tienen esa suerte y el cáncer les arrebata la opción biológica... pero ellas saben que cuentan con un corazón generoso y, si quieren, tarde o temprano lo entregarán a uno de esos locos bajitos mocosos.

De cualquier forma, si has pasado por cáncer de mama, que te quede claro que no existe ninguna evidencia de que el embarazo perjudique tu supervivencia y que no tienes por qué renunciar a ser madre. 

#siquierespuedes

Antes o después de los tratamientos, tienes opciones, que hay muchos casos de mujeres que tras superar el cáncer de mama y su tratamiento con tamoxifeno, han sido madres, incluso de forma natural. 

Hoy en día, las mujeres hemos convertido a maternidad y lo que va asociada a ella (lactancia) en una competición de mejores madres y de quién lo sabe hacer mejor... Para las que no lo podemos ser, temporal o definitivamente, ese juego de mamás es tristísimo. 

Se nos ha olvidado ser más humildes... 

Que tengáis un feliz día...




viernes, 1 de agosto de 2014

Agosto




Los que seáis de Sevilla y estéis estos días por acá sé que en algún momento os habéis preguntado... ¿el mapa de España se ha dado la vuelta? ¡Qué fresquito! Esto no parece propio de un verano en Sevilla. 

Sevilla le ha dado la bienvenida a Agosto igual que despidió a Julio: Día nublado - 14:00 Temperatura : 23ºC. 

No sé qué de veranos pude pasar enferma, pero sé el verano en el que no lo estoy y la meteorología me está regalando un tiempo estupendo para poder disfrutarlo. Sé que hay gente que le encanta el calorcito, pero con mis sofocos menopáusicos lo mejor que me puede pasar es que el termómetro no pase de 30ºC, pero es que hace menos aún!!!! De hecho, os escribo desde el salón de mi casa en camiseta de mangas largas.

Hoy me decidí también a escribir porque ayer conocí a una nueva princesita, la hija de Ángel y Carmina, que tenía muchas ganas de venir al mundo y se ha adelantado. Conocerla me ha hecho pensar mucho, especialmente porque la doctora que la ha traído al mundo es la misma que se encarga de que "mis cositas" estén bien... porque yo espero que un día haya un Isidro García. Digo un.. sí. 

Me explico.

No sé si soy mutante bcr1 o bcr2. No me he hecho test genéticos porque para qué si ya sé que ha pasado, pero he sabido estudiando un poco que se cree que en el caso de cánceres de mama esporádicos, que son la mayoría (80%), pueden ser debidos no a una mutación de estos genes, sino más bien a una disfunción, donde las hormonas juegan un papel fundamental. Sólo sé que en mi familia te pones a buscar mujeres y ninguna ha sufrido cáncer de mama. Pues me tocó a mí. Y la verdad, no me importa. Ahora, vivido lo vivido entiendo a mi amiga Ro cuando dice que agradece haber pasado ella por un cáncer antes de que le ocurriera a su madre o hermana. 

Pero mi enfermedad no sólo me afecta a mí. Ahora cuando mi hermana va al ginecólogo debe explicar que sí, que su hermana ha superado un cáncer de mama y  la mirarán con lupa también. Mi madre tampoco se libra y el ecógrafo, mi salvador, siempre me dice, insiste a tu madre que no se deje de revisar. También mis primas. Ahora cuando vayan a sus médicos también deberían decir "mi prima hermana ha sufrido cáncer de mama" y deberán revisarse, seguramente con más miedo que antes. También afecta a mis amigas. Sé que muchas ahora cuando se toquen sus pechos y un día casualmente descubran un bultito, cosa que es muy normal, se acordaránn de mí y se asustarán más que cuando no conocían a nadie cercano. Lo siento. Mucho. 

No es cuestión de volverse paranoica, sólo prudente y sobre todo, aprender a ser valiente. Que lo que me ha pasado a mí, es bastante frecuente, desgraciadamente por un lado, pero a ver, chicas, llevo 9 meses limpia y estupenda... y voy a seguir así. Así que, afortunadamente, también os digo que sí se puede ganar la batalla. Y la guerra. Tardaré 5 años o 10, pero se ganará.

Retomo. 

Cuando caes enferma te viene encima la preocupación de la maternidad. Recién casada no me lo planteaba, pero con 34 años tampoco era para estar meditándolo mucho. Sin embargo, me vino la preocupación de golpe porque la quimioterapia es responsable de que la mitad de las mujeres que pasan por ella, queden estériles porque retira tu menstruación y depende de la edad, esta no regresará. A mí se me retiro la regla y no volvió, asomó, eso sí, pero claro, mi jodido tumor es hormonodependiente y los estrógenos son veneno para mí, así que me han obsequiado con el tamoxifeno y soy químicamente menopáusica. Lo cual, si asomaba mi regla, ésta dijo, uy...adiós niña adiós. 

Es un sentimiento contradictorio porque la verdad, me da mucho miedo tener estrógenos. Sobre todo en los primeros 2 años porque sí, te quitan las mamas, pero aún hay riesgo de recidivas, sobre todo en estos dos primeros años. Después, me quedarán 3 años más de pastilleo. Conclusión: ahorro en tampax e inversión en abanicos. 

Abro mi intimidad hoy concretamente para que las mujeres sepáis lo que conlleva el cáncer de mama. De nuevo, no es un lazo rosa ni un pañuelo en la cabeza. 

Con este panorama, mi oncólogo, que es muy majo, jamás ha dudado en que podré ser madre y yo que le creo a pies juntillas siempre, en esta ocasión, pues le creo también. Sé que él será el que me diga Ana, si quieres intentarlo, ahora te dejo. Le pondría su nombre a mi hijo, en serio. 

Pero ahora viene lo triste, no quiero una princesita tan bonita como la de Ángel y Carmina. Las que seáis madres sentiréis que no queréis que nada malo le ocurra a vuestros hijos y me entenderéis, pues imaginad que yo sé lo malo que es tener cáncer y se me parte el alma en pensar que le dejo esta herencia a una hija. Si la naturaleza es buena conmigo, me dejará ser madre. Sé que quien espera, obtiene recompensa. Si la naturaleza me dice que no, ya encontraré otra vía, que sé que ilumina la vida más aún que la biológica. Pero no quiero afectar a otra vida, ni quiero que el miedo habite en mi casa. 

Así que yo mientras veo llegar al mundo muchos niños y niñas y me alegro tanto, tantísimo, por sus padres, por la ilusión que se ve en sus ojos, que APRENDO nuevas lecciones de la vida y RECUERDO que hay que ser paciente y hay que aceptar cada aspecto negativo que se nos presente y así, se me pasa un poco la frustración y hace que me concentre en lo que es realmente importante, recuperarme y, sobre todo, aprender a disfrutar de lo que la vida nos regala: 

UN VERANO PRECIOSO QUE PODER DISFRUTAR 
(CON PELO)

Os dejo con una canción preciosa de Emeli Sande, que tiene una letra estupenda para las que nos sentimos diferentes: