viernes, 8 de abril de 2016

M de mujer





En otras ocasiones ye he escrito sobre otras campeonas que han pasado por un cáncer de mama. En la mayoría de los casos conocía su historia, pero no a ellas directamente. 

Hoy es distinto.

Esa mesura que me concede la distancia hoy es muy difícil que esté presente en esta entrada... Hoy operan de cáncer de mama a una amiga, de esas que nada más que tienes buenos recuerdos y muchas sonrisas.

Cuando me llamó y asustada me contó que algo no iba bien en su teta, creedme cuando os digo que reviví muchos momentos angustiosos en mi vida y deseé con todas mis fuerzas que lo que parecía, no pareciera. Es como verme reflejada en ella y vivir la historia en primera persona, como si yo hubiera sido espectadora de la mía propia. Y lloré. No deseo que ninguna mujer pase por esto, pero cuando le pones cara y nombre y recuerdos, se te hace un nudo en la garganta porque no puedes hacer nada por evitarle los malos momentos por los que va a pasar. Y es horrible sentirse impotente ante semejante enemigo que siempre va por delante. 

Seguramente los sanotes tampoco me creéis cuando digo que si me hubieran asegurado que iba a ser la última mujer del mundo mundial en pasar por un cáncer de mama, yo lo habría aceptado de buena gana y así mi lucha habría merecido la pena. Sin embargo, cuando día tras día conoces más casos, sólo pienso que soy una más y que poco puedo hacer yo. 

Ella tiene cáncer de mama y está asustada. ¿Cómo la convenzo para que no sienta ese miedo cuando siempre hablo de lo asustada que he estado y estoy?
Sólo se me ocurre decirle que llevo casi 30 meses limpia y que la vida ha continuado. 

Y continúa.

Y hay sonrisas todavía. 

25.000 casos al año nuevos de cáncer de mama y nos tuvo que tocar a nosotras. Eso siento hoy. 

Yo sé que ella saldrá "palante", como es ella, llena de vitalidad y ánimo. Sé que su forma de ser le ayudarán en el camino que hoy empieza. 

Teta más o teta menos.

M de mujer: 

Sé que estás rodeada de tu familia que te adora, pero hoy quiero colarme en ese quirófano y apretarte la mano y decirte que toda esa gente que te rodea con sus batas y sus gorritos ridículos van a hacer un buen trabajo y que van a salvarte la vida porque ellos, igual que yo, saben que merece la pena luchar por ganar esta batalla. 

No sé que te dirá el anestesista para que te duermas... yo cerré los ojos paseando por una playa solitaria. Meses después paseaba por esa playa... curada!!!

Piensa bonito... y llegará!!!! 

Amiga, tú también puedes!!!! 






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